Móvil y pantallas en adolescentes

Adicción al móvil y pantallas en adolescentes: psicólogos en Pozuelo

Tu hijo o tu hija pasa horas con el móvil, encadena vídeos de TikTok, revisa Instagram mientras estudia o alarga las partidas hasta que se hace de noche. Cuando le pides que lo deje, llega la discusión; promete terminar enseguida, pero el momento de desconectar nunca parece llegar. Quizá has probado horarios, controles parentales o retirar la consola y sientes que cada día volvéis al mismo punto.

Lo que te preocupa va más allá del tiempo de pantalla: duerme menos, deja tareas pendientes o se distancia de vosotros, y empiezas a preguntarte si necesita ayuda.

En Orly Psicología, en Pozuelo de Alarcón, atendemos los problemas relacionados con el uso de pantallas en adolescentes y orientamos a las familias para comprender qué ocurre, establecer límites y mejorar la convivencia dentro de nuestra área especializada de tratamiento de adicciones y nuevas tecnologías.

Adolescente mirando el móvil sentada en la cama por la noche

¿Mi hijo tiene adicción al móvil o es algo propio de la adolescencia?

Es una duda comprensible cuando buena parte de sus relaciones y su ocio pasan por internet. Las horas de conexión, por sí solas, no permiten diagnosticar una adicción: hay que valorar si puede regular el uso y cómo afecta a su vida. La expresión «adicción a las pantallas» agrupa situaciones diferentes; la OMS reconoce específicamente el trastorno por uso de videojuegos, asociado a pérdida de control y deterioro significativo del funcionamiento.

Señales que pueden preocupar a madres y padres

Se acuesta con el móvil y le cuesta levantarse

Te dice que va a dormir, pero sigue viendo vídeos o hablando con sus amigos y al día siguiente cuesta despertarlo. Si la conexión retrasa repetidamente el descanso, conviene revisar ese hábito y sus consecuencias. El sueño es una de las áreas que puede quedar desplazada por el uso de medios digitales.

Los estudios y otras actividades quedan para después

Los deberes se interrumpen con mensajes, las tareas se acumulan o el entrenamiento que antes disfrutaba empieza a sobrar. Una bajada de notas puede tener distintas explicaciones, pero merece la pena explorar el papel de las pantallas cuando el uso está desplazando el estudio, el ejercicio o las relaciones.

Cada límite acaba en una discusión

La frase «apaga ya» se ha convertido en una negociación interminable y terminas cediendo por agotamiento o endureciendo las restricciones. Puede que los adultos tampoco os pongáis de acuerdo sobre cómo actuar. En consulta podemos trabajar tanto la dificultad para desconectar como la manera de poner límites, buscando que vuestra relación tenga espacio más allá de este conflicto.

Promete reducir el uso, pero no consigue mantenerlo

Quizá reconoce que se le va el tiempo y aun así vuelve a alargar las partidas. Los intentos de reducir el juego que no se sostienen, junto con el abandono de otras aficiones o la ocultación del tiempo dedicado, son aspectos que conviene valorar. Necesitar intimidad, por sí solo, no indica una adicción.

Instagram, TikTok y videojuegos: entender qué le cuesta dejar

Redes sociales y la sensación de estar siempre pendiente

En Instagram o TikTok puede encontrar entretenimiento, amistades y temas que le interesan. Para comprender el problema conviene preguntar qué ve, cómo participa y cómo se siente después, además de mirar el reloj. El contenido y la forma de usar las redes importan; estas pueden facilitar la conexión social, pero también desplazar el descanso o exponerle a comparaciones que afecten a su autoestima.

Si te preocupa que no pueda dejar de mirar el móvil, en consulta exploramos qué mantiene ese hábito: la necesidad de responder, el aburrimiento, la preocupación por lo que otros publican o la dificultad para dar por terminado el rato de ocio.

Videojuegos y la promesa de una última partida

Tal vez te explica que juega con sus amigos y que no puede abandonar la partida. Escuchar qué significa para él ese espacio ayuda a entenderlo, mientras se revisa si puede cumplir los acuerdos y atender sus responsabilidades. El objetivo terapéutico puede incluir recuperar el control del juego y volver a dedicar tiempo a otras actividades, según la valoración de cada caso. También revisamos si hay compras dentro del juego, cajas de botín o apuestas online, que requieren una atención específica.

Qué puedes hacer si ya no sabes cómo poner límites

Un buen primer paso puede ser hablar en un momento tranquilo y describir situaciones concretas: «esta semana te has acostado tarde por seguir conectado» abre mejor la conversación que una etiqueta como «tienes un problema de adicción». Interesarte por lo que hace y escuchar su versión permite conocer también preocupaciones que quizá no habíais hablado.

Retirar el móvil o la consola puede ser necesario en algún momento, pero por sí solo rara vez resuelve el problema: cuando el dispositivo vuelve, suelen volver también las dificultades. Lo que suele ayudar más es acompañarle para que aprenda a regular el uso por sí mismo: reconocer qué le cuesta dejar, saber cuándo parar y recuperar otras actividades que también le llenen. Los límites siguen siendo necesarios, sobre todo cuanto más joven es, pero funcionan mejor como parte de ese aprendizaje que como un castigo.

Los acuerdos familiares pueden concretar cuándo se utiliza el móvil, cómo se protege el descanso y qué momentos se comparten sin dispositivos. Conviene que sean comprensibles, adecuados a su edad y coherentes con el ejemplo de los adultos. Si habéis intentado introducir cambios y el conflicto continúa, la orientación psicológica puede ayudaros a revisar qué está dificultando mantenerlos.

Terapia para adolescentes y orientación familiar en Pozuelo

Comprender lo que ocurre en vuestra familia

En Orly escuchamos vuestra preocupación y la perspectiva del adolescente, revisando hábitos, consecuencias e intentos previos de cambio. También exploramos cómo se encuentra y si hay otras dificultades que debamos atender, evitando atribuir automáticamente todo lo que le pasa a las pantallas.

Trabajar con objetivos que pueda hacer suyos

Utilizamos la terapia cognitivo-conductual y la entrevista motivacional para plantear cambios ajustados a su situación. Podemos trabajar la dificultad para parar, otras formas de gestionar el malestar y la recuperación de rutinas. Su participación ayuda a que los objetivos tengan sentido más allá de cumplir una norma impuesta. El objetivo no suele ser eliminar la tecnología de su vida, sino que recupere el control sobre ella.

Acompañaros en los límites y el seguimiento

Os orientamos para responder a las dificultades con mayor coherencia y revisar los acuerdos sin que cada incumplimiento desemboque en la misma discusión. El seguimiento permite valorar cambios en el descanso, las responsabilidades y la convivencia, además del tiempo de uso.

¿Y si mi hijo dice que no tiene ningún problema o no quiere ir al psicólogo?

Puedes pedir orientación y explicar qué observas, qué habéis intentado y cómo está afectando a la familia. Desde esa primera conversación podemos valorar cómo abordar el tema con él y favorecer su participación. Presentar la consulta como una oportunidad para entenderos y encontrar soluciones evita convertirla en un castigo.

Ayuda para tu hijo adolescente y para vosotros como familia

Si las pantallas están ocupando cada vez más espacio y las discusiones os están desgastando, en Orly Psicología, en Pozuelo de Alarcón, podemos ayudaros a valorar la situación y decidir por dónde empezar. Buscamos que vuestro hijo recupere hábitos que favorezcan su bienestar y que vosotros contéis con orientación para acompañarlo.

Puedes pedir una primera cita o escribirnos a través del formulario de contacto.

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