Terapia individual

Psicólogo para adultos en Pozuelo: terapia adaptada a ti

En Orly Psicología trabajamos desde la Psicología Basada en la Evidencia (PBE), integrando los mejores conocimientos científicos disponibles con la experiencia clínica y las necesidades, objetivos y contexto de cada persona. La terapia no se plantea como un protocolo cerrado, sino como un proceso de comprensión, intervención y seguimiento ajustado a cada caso.

Terapia individual con adultos en una consulta cálida
65 €/sesión Presencial en Pozuelo y online

Una terapia individual rigurosa y personalizada

Utilizamos tratamientos empíricamente validados y los adaptamos a las necesidades concretas de cada caso. La evidencia científica marca el rumbo, combinando solidez clínica con una comprensión realista de la persona y su contexto.

Evaluación, criterio clínico y adaptación al caso.

Más allá de una etiqueta diagnóstica

El objetivo no es únicamente poner nombre a lo que ocurre, sino entender cómo se originan y mantienen las dificultades. Por eso trabajamos con el análisis funcional, la formulación clínica individualizada y la Psicología Basada en la Evidencia.

Comprender antes de intervenir.

Cómo trabajamos en terapia con adultos

La terapia se organiza con una estructura clara, objetivos consensuados y revisión continua del progreso.

1

Evaluación

Comprendemos qué está ocurriendo, cómo se ha desarrollado la dificultad y qué variables mantienen el problema en el presente. Esta fase permite ir más allá de una impresión inicial y construir una explicación clínica útil.

  • Entrevistas clínicas.
  • Cuestionarios y herramientas de evaluación cuando son necesarias.
  • Análisis funcional de pensamientos, emociones, conductas y contexto.
  • Formulación clínica individualizada del caso.
2

Intervención

Diseñamos el tratamiento a partir de la evaluación y de una formulación clínica individualizada, seleccionando estrategias con respaldo científico y revisando si están generando los cambios esperados.

  • Objetivos claros y consensuados.
  • Técnicas adaptadas a las necesidades de la persona.
  • Monitorización continua del progreso.
  • Ajustes cuando la evolución del caso lo requiere.
3

Seguimiento

Consolidamos avances, fortalecemos recursos personales y prevenimos recaídas para favorecer cambios duraderos. La meta no es solo aliviar el malestar actual, sino ganar autonomía y calidad de vida.

  • Revisión de resultados.
  • Autonomía progresiva.
  • Herramientas para manejarse fuera de consulta.
  • Prevención de recaídas y mantenimiento de avances.
Cómo trabajamos

Una terapia colaborativa, práctica y orientada a cambios reales

El trabajo terapéutico se entiende como un equipo: terapeuta y paciente aportan información, experiencia y objetivos para corregir el rumbo cuando hace falta y avanzar de forma medible. No se trata de recibir instrucciones y esperar resultados, sino de entender el problema y entrenar formas nuevas de manejarlo.

Equipo

Trabajo conjunto

Identificamos el funcionamiento del problema y aplicamos estrategias de manera colaborativa.

Autonomía

Ser tu propio terapeuta

La meta es aprender recursos para manejarte sin depender indefinidamente de la consulta.

Duración

La terapia no siempre tiene que ser larga

Buscamos resultados duraderos en el menor plazo razonable, según la complejidad de cada caso.

Criterio

Orientación o derivación

Quizá necesites consejo psicológico puntual; si algo escapa a nuestra competencia, te ayudamos a encontrar el recurso más adecuado.

Motivos de consulta

Motivos frecuentes para acudir al psicólogo

Cada bloque se trabaja desde una evaluación cuidadosa y una intervención ajustada a la persona.

Ansiedad y estrés

La ansiedad es una respuesta adaptativa del sistema nervioso que, en determinadas condiciones, se vuelve desproporcionada, generalizada o difícil de controlar.

Trabajamos el manejo de estrés crónico, preocupaciones constantes o ansiedad generalizada, ataques de pánico, ansiedad social y fobias específicas. La exposición gradual es una técnica clave cuando el caso lo requiere.

La intervención se orienta tanto a reducir los síntomas como a identificar los procesos cognitivos, conductuales y contextuales que sostienen el problema.

Depresión y estado de ánimo

La depresión no es únicamente tristeza: puede implicar pérdida de motivación, dificultad para disfrutar, cambios en sueño y apetito, pensamiento enlentecido y una visión negativa de uno mismo, del mundo y del futuro.

La intervención puede incluir reestructuración cognitiva, activación conductual, mindfulness y otras herramientas que han demostrado amplia eficacia, ajustadas al perfil clínico.

Evaluamos el estado de ánimo en su complejidad, atendiendo tanto a los síntomas presentes como a los factores de vulnerabilidad que los mantienen.

TOC y pensamientos intrusivos

El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por obsesiones y compulsiones. El problema no es el pensamiento en sí, sino la relación que se establece con él y la respuesta que genera.

La Exposición con Prevención de Respuesta suele ser el tratamiento de elección por su amplia eficacia. Trabajamos de forma gradual y estructurada para modificar la respuesta ante los pensamientos intrusivos.

El objetivo no es eliminar por completo los pensamientos, sino cambiar la forma de responder ante ellos para reducir su impacto negativo en la vida cotidiana.

Regulación emocional

Algunas personas viven emociones con una intensidad o inestabilidad que dificulta su vida cotidiana: impulsividad, dificultad para calmarse, reacciones desproporcionadas o desconexión emocional.

Estas dificultades suelen coexistir con ansiedad, depresión o problemas relacionales, por lo que se abordan desde una comprensión amplia del caso.

El trabajo se adapta a cada perfil clínico y busca construir alternativas más eficaces para reconocer, expresar y regular lo que la persona siente.

Autoestima e identidad

Una autoestima negativa, una autocrítica excesiva o la sensación de no saber quién eres o qué quieres pueden afectar al trabajo, las relaciones y la manera de afrontar los momentos difíciles.

El trabajo no consiste en reforzar superficialmente la autoimagen, sino en explorar los esquemas que la sostienen, su origen y su función.

La terapia ayuda a modificar la relación que la persona mantiene consigo misma y a construir una base más estable para tomar decisiones, vincularse y afrontar dificultades.

Disfunciones y dificultades sexuales

Deseo sexual bajo, dificultades de excitación, dolor durante las relaciones, anorgasmia o eyaculación precoz pueden generar malestar significativo, aunque no siempre se hable de ello abiertamente.

Evaluamos y trabajamos de forma ajustada a la causa y al momento de la persona, coordinando con otros profesionales cuando el caso lo requiere.

Trauma y experiencias difíciles

Algunas experiencias dejan una huella que se activa en el presente: hipervigilancia, evitación, recuerdos intrusivos, reacciones emocionales intensas o sensación persistente de inseguridad.

La intervención busca procesar adecuadamente el evento negativo para que deje de condicionar el día a día.

Se evalúa el impacto de la experiencia en el funcionamiento actual y se aplican técnicas de procesamiento adaptadas a cada caso.

¿Tienes dudas sobre si la terapia individual encaja contigo?

Podemos valorar tu caso y orientarte sobre el tipo de acompañamiento más adecuado. Si las dificultades afectan especialmente a la convivencia o a la relación de pareja, también podemos ayudarte a valorar la terapia familiar o la terapia de pareja.

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