Malestar físico: tensión muscular, dolor de cabeza, molestias digestivas o cansancio.
Estrés laboral: síntomas, sobrecarga de trabajo y tratamiento
Terminas la jornada, pero sigues pensando en lo que queda pendiente. Revisas el correo durante la cena, te cuesta dormir y empiezas el día con la sensación de ir tarde, incluso antes de llegar al trabajo.
A veces, el estrés laboral se hace presente de esta manera: la presión ocupa cada vez más espacio y resulta difícil recuperar el descanso.
En Orly Psicología, en Pozuelo de Alarcón, te ayudamos a comprender qué está ocurriendo y a trabajar sobre las dificultades que están afectando a tu bienestar. La atención parte de tu situación concreta, de las exigencias que afrontas y de los recursos y apoyos con los que cuentas.

Qué es el estrés laboral y cuándo se convierte en un problema
El estrés es una respuesta natural ante situaciones que nos exigen un esfuerzo de adaptación. Puede aparecer, por ejemplo, al asumir una responsabilidad nueva o afrontar una entrega importante. Esa activación puntual puede ayudarnos a responder a una demanda.
En el ámbito laboral, el malestar puede surgir cuando las exigencias del trabajo desbordan los recursos disponibles para afrontarlas. Conviene prestarle atención cuando se mantiene, cuesta recuperarse entre jornadas o empieza a interferir en el sueño, las relaciones y la vida cotidiana.
Síntomas del estrés laboral: cómo puede manifestarse
Cada persona puede experimentar el estrés de una manera diferente. Algunas señales que pueden aparecer son:
Dificultad para descansar: problemas para conciliar el sueño, despertares o sensación de seguir pendiente del trabajo fuera de la jornada.
Cambios emocionales: irritabilidad, preocupación frecuente, sensación de desbordamiento o pérdida de motivación.
Dificultades en el día a día: problemas de concentración, evitación de ciertas tareas o prolongación habitual de la jornada para intentar llegar a todo.
Causas del estrés laboral: sobrecarga, presión y falta de apoyo
La sobrecarga de trabajo es uno de los factores que pueden favorecer el estrés: demasiadas tareas para el tiempo disponible, plazos difíciles de cumplir o responsabilidades sin medios suficientes. También influyen el escaso margen para decidir cómo trabajar, las funciones poco claras, los conflictos o la falta de apoyo.
Los horarios prolongados, la disponibilidad constante y las dificultades para conciliar pueden reducir el tiempo de recuperación.
Por qué a veces cuesta tanto desconectar
Imagina que, al terminar la jornada, revisas el correo para asegurarte de que no queda nada urgente. Durante unos minutos te sientes más tranquilo. Sin embargo, encuentras una nueva tarea, vuelves a conectarte y el descanso se retrasa otra vez.
Si esto se repite, el trabajo puede acabar ocupando momentos que antes dedicabas a otras actividades.
En algunas personas también aparece la idea de que parar equivale a fallar, o de que cualquier error tendrá consecuencias difíciles de asumir. En terapia podemos explorar qué papel tienen estas preocupaciones y qué ocurre cuando intentas aliviarlas trabajando más, revisando de nuevo o posponiendo una conversación.
Comprender este funcionamiento permite plantear alternativas ajustadas a tu realidad. La posibilidad de poner límites depende también del entorno, la situación económica y el margen de decisión que tengas.
Qué puedes empezar a revisar si el trabajo te desborda
Un primer paso puede ser concretar qué situaciones te generan más presión: la cantidad de tareas, las interrupciones, la incertidumbre o las relaciones laborales.
Diferenciar esos factores ayuda a identificar qué cambios puedes iniciar y cuáles necesitan la participación de otras personas.
Cuando sea posible, hablar sobre prioridades, plazos y reparto de tareas puede aclarar expectativas. Recuperar pausas y reservar tiempo para descansar, moverte y mantener el contacto con personas de confianza también puede ayudarte a cuidar tu bienestar.
Cómo puede ayudarte la terapia para reducir el estrés
La terapia comienza por comprender tu caso: qué situaciones generan malestar, cómo respondes a ellas y qué consecuencias tienen esas respuestas. A partir de esa evaluación, acordamos objetivos y seleccionamos estrategias basadas en la evidencia científica.
Según tus necesidades, el trabajo puede incluir:
- Reconocer las situaciones de mayor presión y detectar las señales que indican que necesitas realizar ajustes.
- Trabajar la autoexigencia y las preocupaciones que dificultan descansar, delegar o pedir ayuda, cuando estén presentes.
- Practicar formas de comunicar necesidades, negociar prioridades y establecer límites viables.
- Recuperar actividades importantes para ti y aprender recursos para manejar la activación y el malestar.
Revisamos contigo cómo funcionan los cambios y ajustamos la intervención. El objetivo es favorecer tu bienestar y tu autonomía, teniendo en cuenta tanto lo que puedes modificar como las dificultades del contexto.
Cuándo consultar con un psicólogo por estrés laboral
Puedes pedir ayuda si el malestar persiste, te resulta difícil desconectar o notas que el trabajo está afectando al descanso, la convivencia o tu forma de afrontar el día. También si llevas tiempo intentando hacer cambios y necesitas orientación para encontrar otras opciones.
Una primera consulta permite explicar lo que estás viviendo y valorar qué tipo de apoyo puede ser adecuado para ti.
Terapia por estrés laboral en Pozuelo de Alarcón
En Orly Psicología contamos con un equipo de psicólogos que ofrece atención cercana e individualizada. Nuestros especialistas te acompañan en un proceso de evaluación, intervención y seguimiento adaptado a tus necesidades.
Puedes acudir a nuestro centro en Pozuelo de Alarcón o realizar las sesiones online. En el espacio de terapia podrás abordar lo que te preocupa, comprender mejor tus dificultades y trabajar en cambios que tengan sentido en tu vida.
Puedes pedir una primera cita o escribirnos a través del formulario de contacto.
